Audrrey y un angel de la guarda muy especial
De pronto, una se da cuenta que tiene gente que (sin haberselo currado) la quiere a una y la aprecia de un modo insospechado. Personas que se desviven por hacerte la vida felíz si está en su mano.
Esos días, una se para a pensar en toda la gente que la rodea, aquellos que te reciben con una sonrisa y animo todos los días, las amigas que apenas ves pero que se desviven por tí, los que te dan un abrazo grande y entrañable como ellos cuando te ven y los que te llaman para felicitarte por un logro que sólo le debes a ellos.
Todos ellos conforman mi angel de la guarda. Son aquellos que me premian con su dulce compañía, los que no me dejan sóla ni en los malos ni en los buenos días, ni de noche ni de día, los que sin merecerlo me cuidan cada día.
Gracias a todos mis trocitos de vida. Por todas las cosicas que me dedicais a diario.



